Últimamente me he estado preguntando mucho si realmente nuestros amados vividores públicos se creen en realidad cada una de las palabras que dicen o si realmente por un momento analizan la bola de mentiras o de vanalidades de las que están llenas sus discursos.
Por un lado tenemos a todos los diputados y senadores que si bien nos va asisten a todas las sesiones y si mal nos va asisten a una de cada tres; aunque en realidad cuando llegan a asistir o se duermen o se la pasan viendo pornografía en sus lap tops. Pero eso si a la hora del discurso cada uno defiende el punto en el que menos trabajan el de legislar a favor de la ciudadanía.
Dicen y gritan a los cuatro vientos que lo que hacen, lo que deciden es para beneficiar al pueblo mexicano cuando en la realidad lo que hacen es defender sus colores e intereses personales y si de paso hacen algo a favor de la gente pues que bien.
Pero no solo los señores diputados y senadores tienen ese doble discurso también el mal amado Presidente Electo de los Estados Unidos Mexicanos Felipe Calderón Hinojosa; nos deja con una gran dotación de falsedades y ambigüedades en sus infomerciales y mensajes a la nación.
No entiendo como dice que el país se esta reactivando económicamente cuando el notorio desempleo y el incremento en los índices de la miseria extrema nos dicen todo lo contrario. Solo hace falta caminar unas cuantas calles en cualquier ciudad del país o salir al campo para ver que eso de que la crisis y la recesión ya terminaron es mera palabrería política.
Agreguémosle a ese doble discurso lo que se dice del tema de la seguridad nacional; en el que se afirma y se sostiene que la guerra en contra del Narcotráfico se va ganando; es cierto la lucha se mantiene y es frontal, decidida y valiente; pero eso de que se va ganando que se lo digan a las personas que han quedado en medio de una balacera y que han sufrido heridas por causa de balas perdidas o que se lo digan a los empresarios que temen emprender nuevos negocios porque al momento de establecerse llegan los mas malos de malolandia a cobrarles cuotas de seguridad que si no se cubren provocan que les apliquen un secuestro Express o uno mas al viejo estilo de larga duración.
No entiendo porque se esfuerzan tanto en pintarnos un país que no existe, acaso creen que somos tarados, ciegos o sordos para no darnos cuenta de lo que pasa en realidad; es indignante que estos personajes que viven de nuestros impuestos nos traten de esa forma, que nos mientan tan descaradamente y salgan sonriendo como triunfadores siendo que son un fracaso por donde sea que se les analice.
Aunque he llegado a pensar que ellos en realidad hablan de su país, que es una realidad alterna del nuestro.
En su microMéxico la crisis termino y la delincuencia organizada ha quedado sometida a diferencia de en el macroMéxico que habitamos todos nosotros donde la realidad es tan diferente a la que ellos quieren pintar; en donde el catarrito se convirtió en bronconeumonía y en donde el crimen organizado organiza matazones un día si y el otro también.
Me gustaría vivir en ese otro México en el que viven nuestros vividores públicos; ojala algún día nos inviten a vivir ahí.
Escrito en Diciembre de 2009
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