72 personas que solo querían llegar a Estados Unidos de Norteamérica en busca de su Sueño Americano; encontraron su pesadilla en suelo de los Estados Unidos Mexicanos.
Asesinar gente porque es tu trabajo y te estorban en el desarrollo del mismo es una cosa; pero asesinarlos de buenas a primeras simplemente porque no tienen dinero para pagarte o porque no quieren trabajar para ti es otra cosa.
Las cifras alarmantes de ejecutados y muertos en enfrentamientos entre grupos criminales o contra el ejercito; son de por si escandalosas pero ya que a esas cifras tengamos que añadirles ejecuciones en masa de inmigrantes centro y sudamericanos es otra cosa. Este hecho hace que la colombianización de México sea cosa de niños y pase a algo mas serio, más peligroso, más aterrador.
Si de por si el panorama ya era oscuro y sin esperanza; esto la paso a empeorar un poco mas (en este país siempre es posible estar peor). A la deteriorada imagen de un México violento y con narcoterrorismo amenazante (no importa lo que diga Calderón, el narcoterrorismo llego para quedarse) se le agrego la imagen de un México Genocida.
Gente indefensa fue asesinada con toda la rabia, con todo el odio posible, sin razones, sin motivos, sin la mas mínima oportunidad de defenderse o de porque no procurar una venganza.
Aun no me puedo atrever a decir que
La ejecución de estos 72 seres humanos es solo una entre las muchas que de seguro ya ocurrieron y nunca se descubrieron por la ausencia de por lo menos un sobreviviente que las denunciara.
Esta Masacre en Tamaulipas solo hace que se reafirme la conclusión a la que todos llegamos exceptuando al presidente (con minúsculas): “Esta guerra no se esta ganando, se esta perdiendo y esta provocando mas dolor, inseguridad, inconformidad, tristeza, destrucción y muerte.”
Los narcobloqueos en Tamaulipas y Nuevo León son cosa de todos los días, hay balaceras a diario; enfrentamientos de bandos rivales y enfrentamientos contra el Ejercito y
La lucha contra estos grupos no se gana de poder a poder; si no hay uso de estrategia, de inteligencia, de recursos más allá del poder de las balas. Las muertes no pararan al contrario se incrementaran; entonces ya no contaremos los muertos por decenas, si no por cientos o por miles.
Pero contrario a decidir usar el cerebro en vez de los músculos; Fecal lanza el discurso de que hay que pelear mas fuerte, de que hay que combatir mas de poder a poder; bala contra bala, muerte contra muerte.
El terror y el miedo han hecho su habitación en cada habitante de este país. Los delincuentes y las autoridades nos han secuestrado la paz y la tranquilidad.
México es un caos y por el momento no se ve que tenga solución.
No hay comentarios:
Publicar un comentario