Pinche gobierno, pinches políticos, pinche economía, pinches bancos, pinche mundo...
Cuantas veces escuchamos esas expresiones o semejantes?
Cuantas veces las decimos?
Cuantas veces nos hemos quejado por lo que a nuestro parecer hacen mal las autoridades o por lo que no hacen. La mayor parte de las veces estamos en lo correcto al quejarnos.
Pero cuantas de esas veces ha sido nuestra culpa que nos hagan eso; por no exigir, por votar por ellos, por seguirles creyendo, por una despensa o por una torta con kool-aid.
Lo peor; Cuantas veces al ver lo que están haciendo mal, decimos: pero yo que puedo hacer? Si soy un simple ciudadano que trabaja en una simple fabrica, que tiene una familia común y corriente (a veces mas corriente que común), yo que puedo hacer?
Al hacerte esa pregunta y no hacer nada, te haces merecedor de todo lo que el pinche gobierno hace mal o deja de hacer. Nuestro conformismo nos hace acreedores de todos esos males que existen y existirán.
La izquierda con toda su política social no tiene la respuesta, la derecha con todo su elitismo tampoco la tiene mucho menos los que se ubican en el centro del espectro político que no tienen compromiso ni con la élite ni con la sociedad.
No esperes que el presidenta vaya, trabaje por ti sea tu patrón y te pague lo que es justo; no esperes que el gobernador agarre una pistola y una macana (he oido de algunos que les gustaba ese artefacto) para defender tu inseguro barrio, que resulta ser inseguro por tus pandilleros hijos; no esperes que el maestro de la primaria, secundaria, preparatoria o universidad le enseñe a tus hijos a respetarte y ser responsables, si tu no les enseñas a respetarlos y ser responsables con tu ejemplo.
No te quejes de la corrupción si acostumbras a dar mordidas a los tránsitos, no te quejes de la inseguridad si no denuncias, no te quejes de los robos si te robas la luz, agua, teléfono o compras piratería, no te quejes de tus autoridades si tu las elijes solo porque te gusta el partido sin ni siquiera escuchar sus propuestas. No te quejes si tu no haces lo contrario de lo que tanto te quejas.
No te equivoques señalando culpables, ni buscando probables soluciones; toma un espejo y observa el reflejo; esa persona que aparece ahí es la culpable de lo que pasa, pero también la solución a todos los males de esta cochina e infecta sociedad.
Te invito a que tomemos un paseo de izquierda a derecho y de regreso, observando, analizando, juzgando y encontrando soluciones personales a lo que pasa en nuestra familia, barrio, ciudad, municipio, estado, país, continente y mundo.
Cuantas veces escuchamos esas expresiones o semejantes?
Cuantas veces las decimos?
Cuantas veces nos hemos quejado por lo que a nuestro parecer hacen mal las autoridades o por lo que no hacen. La mayor parte de las veces estamos en lo correcto al quejarnos.
Pero cuantas de esas veces ha sido nuestra culpa que nos hagan eso; por no exigir, por votar por ellos, por seguirles creyendo, por una despensa o por una torta con kool-aid.
Lo peor; Cuantas veces al ver lo que están haciendo mal, decimos: pero yo que puedo hacer? Si soy un simple ciudadano que trabaja en una simple fabrica, que tiene una familia común y corriente (a veces mas corriente que común), yo que puedo hacer?
Al hacerte esa pregunta y no hacer nada, te haces merecedor de todo lo que el pinche gobierno hace mal o deja de hacer. Nuestro conformismo nos hace acreedores de todos esos males que existen y existirán.
La izquierda con toda su política social no tiene la respuesta, la derecha con todo su elitismo tampoco la tiene mucho menos los que se ubican en el centro del espectro político que no tienen compromiso ni con la élite ni con la sociedad.
No esperes que el presidenta vaya, trabaje por ti sea tu patrón y te pague lo que es justo; no esperes que el gobernador agarre una pistola y una macana (he oido de algunos que les gustaba ese artefacto) para defender tu inseguro barrio, que resulta ser inseguro por tus pandilleros hijos; no esperes que el maestro de la primaria, secundaria, preparatoria o universidad le enseñe a tus hijos a respetarte y ser responsables, si tu no les enseñas a respetarlos y ser responsables con tu ejemplo.
No te quejes de la corrupción si acostumbras a dar mordidas a los tránsitos, no te quejes de la inseguridad si no denuncias, no te quejes de los robos si te robas la luz, agua, teléfono o compras piratería, no te quejes de tus autoridades si tu las elijes solo porque te gusta el partido sin ni siquiera escuchar sus propuestas. No te quejes si tu no haces lo contrario de lo que tanto te quejas.
No te equivoques señalando culpables, ni buscando probables soluciones; toma un espejo y observa el reflejo; esa persona que aparece ahí es la culpable de lo que pasa, pero también la solución a todos los males de esta cochina e infecta sociedad.
Te invito a que tomemos un paseo de izquierda a derecho y de regreso, observando, analizando, juzgando y encontrando soluciones personales a lo que pasa en nuestra familia, barrio, ciudad, municipio, estado, país, continente y mundo.
Comparto tu opinión, lo que tenemos es lo que nos hemos buscado, ni más ni menos
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